INNOVA Research Journal, ISSN 2477-9024  
Sistema innovador de cultivos in vitro inoculados con simbiontes rizosférico  
MVA y bacterias surfactantes como fitoremediador de suelos contaminados con  
agrotóxicos  
Innovative system of in vitro cultures inoculated with rhizospheric symbionts  
MVA and surfactant bacteria as a phytoremediator of soil contaminated with  
agrotoxins  
Ph.D. Francisco A. Simón Ricardo  
R. Mayet  
Universidad de Oriente, Cuba  
Fecha de recepción: 03 de Agosto de 2017 - Fecha de aceptación: 10 de Agosto de 2017  
Resumen: La presente innovación se basa en el empleo de cultivos in vitro, (vitro plantas) con la  
finalidad de propiciar la fitorremediación de suelos contaminados con agrotóxicos, en particular por el  
uso mantenido de herbicidas, mediante un sistema compuesto por suelo-plantas inoculadas con  
simbiontes micorizosférico MVA y bacterias surfactantes. En la investigación, se aplicó el herbicida  
triazínico ametrina de gran persistencia en el suelo y evaluaron tres especies de MVA: Rhizophagus  
intrarradices; Glomus. Fasciculatum y Fummeliformis moseae inoculadas a plántulas de banano (Musa  
paradisiaca) clon tetraploide FHIAT comercial 0630 en fase de adaptación, incorporando la bacteria  
productora de agentes surfactantes Pseudomonas fluorescens cepa PsFS520505. Entre los resultados,  
se comprobó el alto grado de micorrización alcanzado, superior con R. intrarradices (77%) seguido por  
G. fasciculatum (67%) y F. mosseae (43%). En cambio, la capacidad fitorremediadora del sistema  
evaluado en fase de alistamiento, resultó más efectivo con G. fasciculatum (60.7%); seguido por R.  
intrarradices (51.2 %) y F. mosseae (4.2 %). Se realizó la extensión en campo con la mejor variante  
integral MVA G. fasciculatum, y P. fluorescens lográndose a los 30 días la biodegradación del 38.4 %  
de la ametrina residual y el 80 % de sobrevivencia de las plantas lo que le confiere trascendental  
importancia, al demostrarse una vía agroecológica para la integración de la lucha química y el medio  
ambiente en el contexto del uso de herbicidas. En campo los resultados duplicaron el efecto  
fitoremediador del sistema logrando biodegradar el 90% del agrotóxico en un plazo de 60 días.  
Palabras clave: fitoremediación; vitro plantas; micorrizas MVA simbiontes micorizosférico; bacterias  
surfactantes  
Abstract: The present innovation is based on the use of in vitro cultures (vitro plants) in order to  
promote the phytoremediation of soils contaminated with pesticides, in particular by the sustained use  
of herbicides, through a system composed of soil-inoculated plants with mycorrhizal MVA symbionts  
and bacterial surfactants. In the research, the herbicide triazine ametrine of great persistence was  
applied to the soil and evaluated three species of MVA: Rhizophagus intrarradices; Glomus.  
Fasciculatum and Fummeliformis moseae inoculated with banana (Musa paradisiaca) tetraploid clone  
FHIAT commercial 0630 in the adaptation phase, incorporating the bacterium producing surfactant  
Pseudomonas fluorescens strain PsFS520505. Among the results, the high degree of mycorrhizae  
reached was higher, with R. intrarradices (77%) followed by G. fasciculatum (67%) and F. mosseae  
(43%). On the other hand, the phytoremediative capacity of the evaluated system in the enlistment  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
174  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
phase, was more effective with G. fasciculatum (60.7%); followed by R. intrarradices (51.2%) and F.  
mosseae (4.2%). Extension in the field with the best integral variant MVA G. fasciculatum and P.  
fluorescens was carried out at 30 days the biodegradation of 38.4% of the residual amethrin and 80%  
of plant survival, conferring transcendental importance, demonstrating an agroecological approach for  
the integration of chemical and environmental control in the context of the use of herbicides. In the  
field, the results doubled the phytoremediator effect of the system and biodegraded 90% of the  
pesticide within 60 days.  
Key words: phytoremediation; vitro plants; mycorrhizas MVA mycorrhizal symbionts; bacterial  
surfactants  
Introducción  
Los Agrotóxicos, conocidos por plaguicidas, constituyen uno de los principales  
contaminantes de los suelos y el ambiente en general [1-3]; sin embargo, a pesar del  
conocimiento que se tiene de esta problemática, su uso es aún una práctica habitual para el  
control de plagas, enfermedades y malezas que dañas a los cultivos, en cierto sentido por  
carencia de medios más efectivos y seguros.  
Por lo antes expresado, cualquier intento que mitigue su impacto constituye una  
alternativa que debe ser aplicada, una vez demostrada su eficacia y viabilidad práctica. Estas  
razones condujeron a desarrollar esta Biotecnología de Fitoremediación [4], en fase de extensión  
a la que su autor le ha designado el nombre comercial de Filtros Ecológicos [3].  
Basado en estos principios, se diseñó y planificó esta investigación [5,6], con vista a  
propiciar la biodegradación in situ acelerada de agrotóxicos, su reciclaje y reconversión en  
desechos “no tóxicos” asimilables por las plantas como fuente de carbono y otros macro y micro  
elementos esenciales, en el caso que ocupa, específicamente de herbicidas. Para satisfacer esta  
necesidad, se tuvo en cuenta el empleo de cultivos in vitro por la capacidad reproductiva de esta  
tecnología en la producción de plantas, su bajo costo y fácil manipulación para emprender estos  
estudios agroecotoxicológicos [5,6].  
Atenido a todas las consideraciones expuestas, esta investigación aborda una temática en  
la que apenas se ha incursionado, que da una respuesta a esta problemática acuciante de la  
Agricultura moderna, o al menos mitigar los riesgos inherentes al uso prolongado de herbicidas,  
sobre todo de aquellos de efecto residual, que contaminan los suelos y de hecho el medio  
ambiente circundante.  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
175  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
Figura 1.- Esquema del destino de contaminación ambiental de los agrotóxicos aplivados en la agricultura  
Marco Teórico  
Basado en las experiencias que por más de dos décadas de estudios se tiene de los hongos  
micorrizógenos MVA, su capacidad absortiva de contención de elementos minerales y otros  
compuestos asimilables por las plantas; y Fito remediadora de los suelos, y la acción combinada  
de simbiontes rizosféricos del grupo de las Pseudomonas fluorescentes con propiedades tenso  
activas de sus metabolitos que tienen capacidad de degradación de compuestos orgánicos  
contaminantes, se diseñó este sistema innovador que de forma práctica y a los efectos comercial  
se denominó Filtros Ecológicos, constituye una Biotecnología de Fitorremediación natural para  
la Protección de las Cuencas Hidrográficas amenazadas del impacto que producen los  
Agroquímicos, Agrotóxicos y el Vertimiento de Residuales Agroindustriales y de la minería.  
Figura 2.- Esquema simplificado del sistema Fito remediador de los suelos contaminados por agrotóxicos  
La Fito remediación por tanto, entraña múltiples procesos bioquímicos realizados por las  
plantas y sus microorganismos asociados que conducen a la reducción, mineralización,  
degradación, estabilización y volatilización de dichos contaminantes [11,12]. De este modo, se  
aprovechan las habilidades naturales de las plantas para extraer, acumular, precipitar, almacenar  
o degradar compuestos inorgánicos y orgánicos; por tanto, puede considerarse un conjunto de  
técnicas y procesos bioquímicos o biotecnológicos naturales mediante el uso de plantas y  
microorganismos simbiontes rizosféricos asociados que posibilitan la recuperación paulatina  
ambiental.  
Figura 3.- Ubicación taxonómica de las micorrizas MVA simbiontes rizosféricos  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
176  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
Figura 3b.- Clasificación de las micorrizas MVA de interés práctico existentes en la naturaleza  
Considerando esta problemática, diversos investigadores han tomado en cuenta la  
biodegradación, y en particular, la Fito remediación, como un modo ecológico y económico para  
al menos remediar o atenuar la contaminación de los suelos; de hecho, existen variadas  
definiciones del término Fito remediación dadas por investigadores dedicados al tema [7-10]; en  
síntesis todas ellas la relacionan con la capacidad que poseen algunas plantas, en simbiosis con  
determinados microorganismos, que permiten ser empleadas para reducir in situ la  
concentración de sustancias o compuestos contaminantes y reducir de hecho, el riesgo de  
contaminantes que entraña un peligro latente en suelos, sedimentos, fuentes diversas de aguas y  
las cuencas hidrográficas circundantes a los agro ecosistemas de montaña, vulnerables a partir de  
las propias labores culturales de cultivos tropicales que en su contorno se cultivan tal es el caso  
del café, cacao, banano, y cultivos varios de frutales y forestales que vierten al medio los  
arrastres por correntías y lixiviación de residuos de agroquímicos y agrotóxicos aplicados,  
además de los propios vertimientos de las agroindustrias como parte de la cadena productiva  
agrícola de estos cultivos.  
La elección de cada procedimiento fitoremediador, depende del tipo de contaminante y  
del sistema bioquímico disponible. Lo más novedoso resulta la utilización de la capacidad de  
biodegradación acelerada del agroeóxico in situ tal es el caso de estudio presentado sobre los  
residuos de plaguicidas en suelo y agua, y del vertimiento de residuales agroindustriales  
procedentes de las despulpadoras de café y cacao y otras agroindustria que proporcionan  
diversos compuestos orgánicos contaminantes persistentes en suelo y contaminantes de afluentes  
acuíferos. Hay experiencias [13]. En la utilización de estos sistemas en la extracción- contención  
e inmovilización de contaminantes tal es el caso de metales pesados y residuos inorgánicos  
varios como resultados de la minería. Para ello, hay ejemplos del uso de determinadas especies  
forestales [14], en particular de especies maderables cuyo destino final es la construcción de  
inmuebles y mobiliarios cuyos vestigios de metales pesados quedan inmovilizados en la madera  
y no contaminan posteriormente el ambiente.  
El proceso en su conjunto que tiene lugar, es una biotecnología natural particular de la  
bioremediación, pero en esta ocasión con protagonismo de plantas y microorganismos  
simbiontes rizosféricos de gran complejidad que pueden ser utilizadas en tres estrategias en la  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
177  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
remediación: (1) Degradación acelerada (destrucción del contaminante en menos tiempo); (2)  
Extracción y (3) Contención/inmovilización de contaminantes.  
De hecho, se puede considerar una larga lista de compuestos virtualmente contaminantes  
que al menos pueden tener una solución sino del 100%, de cierto grado de satisfacción en la  
reducción de los niveles de contaminación y minimizar el riesgo tóxico o contaminantes al medio  
en cuestión. Entre ellos, contaminantes inorgánicos como los propios excedentes de fertilizantes  
químico que quedan absorbidos por los coloides del suelo, metales pesados (micronutrientes o  
no): Fe, Cu, Mn, Mo, Zn, Cr, Ni, Cd, Co, Hg, Pb,V, W; otros elementos tóxicos como resultado  
de la minería: As, Se, F y compuestos órgano sintéticos como los plaguicidas y derivados del  
petróleo como disolventes, explosivos, lacas, pinturas, y envases a base polipropileno [15].  
Estudios cinéticos llevados a cabo por Simón [8], acerca de este proceso de  
biodegradación acelerada de plaguicidas mediante estos sistemas de Fito remediación muestran  
(Figuras 4; Tabla 1), valores de las constantes aparentes de velocidad en reacciones cinéticas de  
primer orden con valores 3.3 veces superiores respecto a la degradación natural de las variantes  
testigo, lo que conduce a menor tiempo de prevención o plazo de seguridad del uso de estos  
plaguicidas.  
Figura 4.- Curvas de efecto vs tiempo de insecticidas en suelo.  
Tabla 1.- Cinética de biodegradación de insecticidas en suelo con setos micorrizados. Efecto  
detrimental sobre la lombriz de tierra Eisenia foetida.  
Insecticidas  
Ensayados  
Deposito*  
Mg I.A.  
Constante De Coef. Correlac.  
Velocidad  
Tiempos (Días) De:  
Vida Media Prevención  
1
/Días  
Dimetoato  
Disulfoton  
Aldicarb  
Carbofuran  
Carbaryl  
60  
3000  
3000  
3000  
340  
80  
-0.558  
-0.046  
-0.051  
-0.052  
-0.451  
-0.642  
-1.512  
-0.852  
-0.682  
-0.911  
-0.951  
-0.852  
-0.684  
-0.752  
1.2  
14.5  
13.1  
13.4  
1.5  
7.4  
175.2  
157.8  
161.2  
12.8  
6.9  
Cypermetrin  
Cyhalotrin  
1.1  
0.5  
5
1.1  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
178  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
Endosulfan  
Metamidofos  
Parathion  
600  
240  
160  
-0.105  
-0.602  
-0.445  
-0.905  
-0.696  
-0.754  
6.4  
1.1  
1.5  
61.3  
9.2  
11.2  
En el caso de los compuestos orgánicos contaminantes, estos son degradados en el propio  
lugar de depósito, absorbidos y después de degradados,- “secuestrados” y algunos volatilizados;  
todo esto en dependencia de la complejidad de su estructura química, grupo funcional y  
presencia y complejidad de anillos aromáticos tipo benceno, antraceno etc., lo cual hace más  
lento y prolongado el proceso cinético de biodegradación [15].  
Todos estos procesos pueden ser modificados, en oportunidades acelerados mediante  
manejo de factores agroecológicos, entre ellos: abióticos (condiciones edafoclimáticas), tales  
como relacionadas con el clima, las temperaturas, la humedad relativa, las precipitaciones y su  
frecuencia, el rocío, la intensidad luminosa directa o difusa, y en cuanto a las condones edáficas,  
las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, como textura y estructura del suelo,  
grado de compactación, tipo de suelo arenoso o arcilloso, pH del suelo, y muy importante entre  
los factores bióticos la composición de la flora microbiana diversa y abundante; la biodiversidad  
de flora y fauna tanto macro y microbiológica, la fertilidad de los suelos, el contenido en materia  
orgánica (ácidos húmicos); respecto al factor filogenético dependerá cuan más activa sea la  
capacidad bioquímica metabólica de les especies botánicas para participar en los procesos  
biodegradativos en simbiosis con los microorganismos rizosféricos asociados; de esta propiedad  
dependerá la capacidad fitoremediadora tanto de las especies de plantas como de los  
microorganismos asociados, que le permitirán actuar en suelos con diferentes pH, salinidad y  
humedad. Por último, el factor antropogénico, mediante la conducción de medidas tendientes a la  
mejora y conservación de los suelos como el arrope, siembra de coberturas vivas, y abono verde  
como el caso de leguminosas plantas fijadoras de nitrógeno, manejo de arvenses y vegetación  
espontánea, el barbecho, la rotación de cultivos, laboreo mínimo del suelos, construcción de  
canales de drenaje, son medidas constructivas del hombre que propician condiciones favorables  
para biodegradación y en particular, la Fito remediación de substratos contaminados [6].  
Es oportuno distinguir, que en el caso de los compuestos inorgánicos, no pueden ser del  
todo degradados, sin embargo pueden ser “estabilizados” en el suelo y “secuestrados” en tejidos  
colectables y más importante aún, atrapados por microorganismos simbiontes rizosféricos como  
las Micorrizas, sobre todo por las especies conocidas como MVA (micorrizas-vesículo-  
arbusculares), que atrapan del suelo estos minerales y los transportan desde grandes distancias a  
las plantas y el resto lo fijan en sus estructuras vesiculares donde se producen enzimas capaces  
de utilizar estos compuestos en la síntesis de hormonas de crecimiento a base de auxinas,  
giberelinas y citoquinas [16-19]. En estas estructuras de empalizadas conformadas por hifas  
reproductivas de estos hongos, se alojan estos compuestos muchos de los cuales se transforman  
en kairomonas con efecto repelentes de plagas y nematodos, otras conducen a la capacidad de  
algunas plantas de inhibir el crecimiento de otras especies en su entorno (alelopatía) y otras  
potencian por sinergia la capacidad fitoremediadora del sistema seto-MVA [19].  
En sentido general, la forma más simple de Fito remediación es la natural, ya que los  
procesos involucrados, ocurren de forma espontánea, en cierta medida, de forma natural, sólo  
que dependerá de su capacidad fitoremediadora para ser considerada válida, para ser aplicada de  
forma inducida como un sistema biotecnológico Fito remediador [8,16].  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
179  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
Hay que reconocer que todo ecosistema presenta la capacidad de absorber perturbaciones  
y regresar a su estado original una vez que la perturbación ha terminado; por ello, en todo ensayo  
previsto para validar la capacidad fitoremediadora del sistema seto-simbiontes rizosférico,  
deberá tomarse en consideración el aporte individual de cada componente y de este modo ir  
sustituyendo los menos eficientes por tratamientos o variantes verdaderamente efectivos; por  
otro lado pueden contraponerse por antagonismo determinados componente que lejos de mostrar  
sinergia en el proceso biodegradativo, ocurren efectos contrarios con realce de ecofitotoxicidad  
[
16].  
Por lo antes expresado, durante los bioensayos de fitoremediación, deberán evaluarse  
determinadas variantes de los componentes integrantes del sistema biotecnológico, estimando en  
cada caso lo que se ha considerado evaluar como “capacidad fitoremediadora” del sistema seto-  
simbiontes rizosféricos [16]. En primer lugar está el componente seto o planta. Entre las  
características recomendadas a considerar en el uso de una determinada especie botánica, está su  
crecimiento, el cual debe ser de crecimiento rápido; elevada producción de biomasa; resistentes o  
al menos tolerantes a la contaminación en los rangos de concentración que habitualmente  
aparece el contaminante en los ecosistemas naturales o artificiales (agro ecosistemas). Es válido  
considerar su Resistencia y Competitividad en cuanto a condiciones adversas de hábitat; para  
ello, es más recomendable el uso de especies nativas. Esto implica reproducción de plantas que  
ya se encuentren creciendo en el lugar contaminado, pues de hecho ya son tolerantes al  
contaminante, en todo caso el próximo paso en los bioensayos es validar el componente  
microbiológico relacionado con el simbionte rizosféerico nativo o incorporado al sistema.  
En el caso particular de las plantas, su función específica es extraer agua y minerales del  
suelo y liberar sustancias (enzimas), que contribuyan a biodegradar el contaminante, en todo  
caso movilizarlo, es decir propiciar su remoción y disolución en los coloides del suelo para  
acercarlo y ponerlo en contacto a disposición de los microorganismos capaces de realizar su  
función biodegradativa acelerada para ello, es importante la actividad fisiológica de las plantas,  
las cuales secretan por sus raíces exudados que contienen azúcares, aminoácidos, nutrientes, lo  
cual constituye la base mutualista de los microorganismos simbiontes rizosféricos, tal es el caso  
de los hongos micorrizógenos en particular las micorrizas vesísulo-arbusculares (MVA).  
Hay que reconocer como factores agroecológicos importantes mencionados con  
antelación, el efecto físico de ahuecamiento del suelo por las raíces, lo cual facilita la aireación y  
circulación de agua, evitando de este modo estancamiento o encharcamiento, sabido que la  
mayoría de los microorganismos que intervienen en estos procesos que habitan en las capas más  
superficiales, (horizonte A), son aerobios o aerobios facultativos, por lo que aumenta la actividad  
microbiana. Labores culturales y agrotécnicas como labranza mínima, drenaje, aporque, e  
incorporación de materia orgánica entre otras, mejoran notablemente las propiedades físicas,  
químicas y biológicas de los suelos, propiciando condiciones favorables que coadyuvan la  
capacidad fitoremediadora del sistema biotecnológico establecido.  
En resumen, la Fitoremediación, es una tecnología emergente concebida recientemente  
por algunos autores [7-10].como un conjunto de procesos físicos, químicos y biológicos de gran  
complejidad que actúa sobre contaminantes orgánicos y xenobióticos: hidrocarburos,  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
180  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
plaguicidas, tenso activos, compuestos clorados, azufrados, fosforados y nitrogenados  
propiciando su transformación química mediante metabólicos internos o externos que conduce a  
la detoxificación, al menos parcial (fitoestimulación), producto de la biodegradación microbiana  
de contaminantes, activada o mejorada por la presencia de microorganismos simbiontes  
rizosféricos. En la que se usan diversas especies vegetales para extraer, contener, degradar o  
inmovilizar contaminantes del suelo y agua. Varias especies se consideran hiperacumuladoras de  
metales pesados, sin embargo la mayoría tienen altos requerimientos de agua para su desarrollo.  
Además, no hay estudios suficientes sobre plantas adaptadas a las condiciones de zonas  
áridas y que tengan características de absorción y acumulación de metales pesados y puedan  
emplearse en la remediación de áreas contaminadas. Esto es esencial en virtud de que el factor  
limitante para la producción de biomasa vegetal en las zonas áridas es el agua. Un programa para  
reducir los metales contaminantes de suelos en zonas áridas deberá apoyarse en especies  
vegetales que entre sus características se encuentre la de tolerar sequía y tener un uso consuntivo  
de agua reducido.  
Jabaji-Hare y Kendrick [9], refieren que bajo la acción de los microorganismos,  
particularmente atribuidas a la presencia de bacterias rizosféricas del género Pseudomonas,  
catalizado por la acción conjunta de la arcilla y la caliza [10], que actúan en la formación de  
metabolitos producidos "in situ" fácilmente biodegradables, utilizados posteriormente por los  
microorganismos del suelo, -incluídas las propias micorrizas- como fuente asimilable de  
Carbono, Fósforo y Nitrógeno [7-10].  
Estos autores han demostrado que las arcillas, por su constitución estructural laminar,  
tienen la capacidad de almacenar y concentrar la materia orgánica entre las láminas que  
caracterizan su estructura, favoreciéndose en una primera etapa las reacciones de condensación,  
para luego ocurrir reacciones químicas de oxidación de la materia orgánica en las proximidades  
de su interfase, debido a la concentración de iones que tiene lugar, que propicia la actividad  
catalítica con una capacidad oxidante exacerbada. Posteriormente, la capacidad absortiva de las  
micorrizas, complementan la acción del filtrado y contención en los setos antierosivos de la  
foresta arbustiva empleada [8].  
Metodología  
Se diseñó esta biotecnología fitoremediadora con vista a propiciar la biodegradación “in  
situ” acelerada de agrotóxicos, en paricular de herbicidas, utilizando las capacidades contentivas  
y biodegradadoras de hongos micorrizógenos (MVA) del género Glomus y bacterias simbiontes  
rizosféricas del grupo de las Pseudomonas fluorescentes; utilizando particularmente, la  
capacidad tenso activa de emulsionar las grasas, y acelerar la biodegradación de agrotóxicos  
órgano sintéticos, propiedad intrínseca de los biosurfactantes.  
Para lograr este propósito, fue necesario el aislamiento previo de endófitos nativos tanto  
de especies de hongos MVA y de simbiontes rizosféricos de Pseudomonas fluorescentes por  
estar adaptadas al medio y por tanto, mostrar capacidad biodegradativas superior a los  
denominados microorganismos de “vitrina”. Estas experiencias propias [8], sentaron las bases de  
esta biotecnología que ha logrado resultados innovadores en diferentes escenarios donde se está  
implementando  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
181  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
Aislamiento de endófitos nativos de MVA y Pseudomonas fluorescentes (Psf).  
Se realizó el aislamiento y comprobación de endofito(s) nativo(s) de micorrizas vesículo-  
arbusculares (MVA), a partir del propio suelo donde se realizaron aplicaciones del plaguicidas,  
lo cual permitió la reinoculación en el mismo suelo con un hongo MVA más agresivo  
ecológicamente y bien adaptado al agroecosistema de referencia; para ello se realizó el  
aislamiento en etapas sucesivas mediante una selección inicial de esporas, observaciones  
periódicas de las que se forman en simbiosis con las plantas hospederas, relacionando la  
infección radicular con la producida por distintas especies de endofitos. Este procedimiento se  
adaptó al establecidos por Camprubi et al. [20]. Esto implicó la recolección en las propias áreas  
donde se llevaron a cabo las aplicaciones de plaguicidas, de raíces de flora natural, escogiendo  
muestras de suelo rizosférico, en 5 puntos al azar.  
Las raíces se clarificaron y tiñeron para observar la presencia de infección micorrízica en  
el córtex radicular y las muestras de suelo se procesaron por el método clásico de centrifugación-  
flotación adaptado por Furlan y Fortin [21], para recuperar esporas vegetativas de los endófitos  
nativos formadores de MVA, por tamizado según Abbott y Robson [22].  
De las propias raíces trozadas que se realizó el aislamiento de endofitos nativos MVA, se  
procedió al aislamiento de Pseudomonas spp. Fluorescentes presentes como simbiontes  
rizosfericos siguiendo el procedimiento descrito por Mercadé [23]. A las cepas seleccionadas se  
realizó su caracterización morfofisiológica basado en los criterios del diagnóstico de Mercadé  
[
23] y Matsuyama et, al., [24] que comprende: 1) Tinciones de Gram; 2) Morfología del  
crecimiento celular en placas con medio de cultivo TSA a los 7 días de incubación; y 3)  
Propiedades bioquímicas: Reacción de Hugh y Leifson (oxidación/fermentación) y Reacción de  
la oxidasa.  
Se obtuvieron sus metabolitos secundarios (biosurfactantes) por fermentación en medio  
líquido con enriquecimiento suplementado con el agrotóxico en continua agitación (200 r.p.m.),  
durante 120 horas y su posterior centrifugación, para separar el sobrenadante que se utilizó en las  
pruebas físico-químicas: 1) Ensayo de la gota colapsada; 2) Emulsificación del xileno y 3)  
Capacidad tenso activa del metabolito (actividad enzimática), acorde con los métodos descritos  
por Mercade [23] y Mulligan et. Al. [25]. Estas pruebas se basan en la capacidad del metabolito  
tenso activo de emulsionar las grasas, propiedad intrínseca de los biosurfactantes.  
Una vez vencida esta etapa de disponer de aislados de los simbiontes tanto de los  
endófitos MVA como de las Pseudomonas fluorescentes con capacidad fitoremediadora  
comprobado, se pasó a la segunda etapa, relacionada con la inoculación de las vitro plantas en  
fase de adaptación  
Micorrización e inoculación de Psf.  
La inoculación y comprobación de su reinfección, se llevó a cabo en vivero en fase de  
adaptación de las vitro plantas de banano clon tetraploide FHIAT comercial 0630, directamente  
en las bolsas de polietileno cuyo suelo fue previamente micorrizado con raíces infectadas  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
182  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
troceadas con un 60% de infección interna, además de esporas MVA de resistencia en distintos  
estadios de desarrollo (50 esporas + 10 esporocarpos/10 g de suelo). Transcurridas 3 semanas de  
la micorrización, se inocularon las plántulas con 30 cm3 de la suspensión bacteriana de  
concentración final de 9 x 108 ufc/ml para lo cual se utilizó una jeringuilla plástica que permitió  
depositar el inóculo en la zona risosferica.  
A las 12 semanas, se realizaron muestreos de suelo y radículas de las vitro plantas para  
determinar el porcentaje de raíces micorrizadas y de recuperación de esporas de resistencia MVA  
según [20] y el re-aislamiento del simbionte rizosferico Psf según Furlan y Fortin [21].  
Capacidad Fitoremediadora del Sistema innovador.  
La evaluación de la capacidad infestiva del sistema suelo-seto-simbiontes MVA+Psf se  
realizó siguiendo el método utilizado por Pérez y Leguizamón [26].  
Los bioensayos para evaluar la capacidad fitorremediadora del sistema se realizó en  
condiciones de semicampo en fase de alistamiento de las vitro plantas según el diseño  
experimental que se muestra a continuación:  
No.  
1
Variantes  
Testigo 1  
Descripción  
Sustrato (suelo + m.o humus al 10 %)  
Sustrato (suelo + m.o humus al 10 %) + Ametrina  
Sustrato-Seto (vitroplanta)  
2
T 1+Agrotóxico  
Testigo 2  
3
4
T 2+Agrotóxico  
Tratamiento 1  
Tt 1+ Agrotóxico  
Sustrato-Seto (vitroplanta) + Ametrina  
Sustrato-Seto-MVA (Rhizophagus intrarradices)  
5
6
Sustrato-Seto-MVA(Rhizophagus intrarradices)+  
Ametrina  
7
8
Tratamiento 2  
Sustrato-Seto-MVA (Fummeliformis mosseae)  
Tt 2 + Agrotóxico  
Sustrato-Seto-MVA (Fummeliformis mosseae) +  
Ametrina  
9
Tratamiento 3  
Sustrato-Seto-MVA (Glomus. fasciculatum)  
1
0
Tt 3 + Agrotóxico  
Sustrato-Seto-MVA (Glomus. fasciculatum) +  
Ametrina  
El Agrotóxico utilizado fue el herbicida derivado de las Triazinas, de nombre comercial  
Gesapax PH 80, y principio activo Ametrina, de la firma Syngenta Crop Protection AG, Suiza,  
que se recomienda en cultivos de banano y caña de azúcar en aplicación pre y post emergente  
contra malezas anuales mono y dicotiledóneas a una dosis entre 1.6 a 2.4 kg i.a. /há [27].  
En cada variante experimental se evaluaron 10 vitro plantas a las que se aplicó por única  
vez la dosis máxima del producto correspondiente a 6000 mg ia/L (6000 ppm). Por vitro planta  
se incorporó por irrigación 100 ml de la suspensión en agua, que representa 600 mg de i.a., en  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
183  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
correspondencia con la dosis del producto por ha. La aplicación se realizó el mismo día de forma  
fraccionada para evitar la percolación del producto.  
Cada 24 horas durante una semana, se efectuó el riego de las vitro plantas, y se colectó en  
frascos volumétricos aforados de 500 ml previamente rotulados, el lixiviado acumulado obtenido  
de las 10 vitro planta de cada variante. Cada eluato se enrazó, y procedió a su conservación en  
refrigeración hasta la ejecución de los bioensayos. A los 7 días se procedió a la realización de los  
bioensayos en las plantas indicadoras.  
Previo a la realización de los bioensayos fitotoxicológicos, fue preciso obtener una curva  
de calibración (C: concentración vs.Efp efecto probit), dada por la ecuación de regresión probit  
[
28]. Para obtener esta curva, se estableció un rango de concentración de ametrina, con una  
respuesta lineal sobre el modelo biológico o bioindicador utilizado. Para ello, se eligieron en la  
curva puntos extremos de máximo y nulo efecto, y puntos intercalados. El rango de  
concentración utilizado fue de 50 a 500 mg ia/L (ppm) Estas curvas se obtuvieron para cada  
modelo biológico empleado como bioindicador de fitotoxicidad.  
En el caso que ocupa a esta investigación, se utilizaron dos modelos biológicos,  
pertenecientes a especies botánicas de alta sensibilidad; una monocotiledónea, maíz (Zea mays)  
variedad Canilla y una dicotiledónea, lechuga (Lactuca sativa) variedad Black Simpson; que  
permitieron evaluar el efecto residual del herbicida, por ser el producto utilizado en pre y post  
emergencia contra arvenses monocotiledóneas y dicotiledóneas.  
Para evaluar las variantes de ensayo con los diferentes tratamientos acorde al diseño  
experimental, para cada cultivo (banano y caña de azúcar), por cada variante, y modelo  
biológico, se montaron cinco magendas plásticas de 10 cm de diámetro y volumen de 250 ml.  
En cada recipiente conteniendo el mismo sustrato utilizado para la adaptación de las vitro  
plantas, se colocaron para cada bioindicador por separado, 10 semillas.  
A las 24 horas de depositadas las semillas, se efectuó una primera aplicación de los  
eluatos colectados anteriormente conteniendo el lixiviado residual de ametrina de cada variante  
de ensayo. En cada uno de los recipientes se incorporó 50 ml del eluato sin que ocurra  
percolación. A las 48 horas se realizó la segunda aplicación del eluato. Con posterioridad, se  
procedió a un riego diario con agua hasta observarse el 100 % de germinación de las semillas en  
las Variantes Testigo.  
El Efecto fitotóxico en cada variante experimental se realizó según los principios básicos  
y fundamentos referidos por Simón [1]. Con el empleo de la Escala de Ecotoxicidad que se  
aplica para el caso particular de herbicidas [27]. Con el empleo de esta Escala, y la curva de  
calibración o en su lugar directamente la ecuación de regresión probit obtenidas previamente  
para cada modelo biológico, se estimaron las concentraciones probit causantes de dichos efectos.  
Para evaluar la capacidad fitorremediadora del sistema en condiciones de semicampo  
durante la fase de alistamiento y posterior al trasplante en campo, en la unidad experimental  
correspondiente a una canaleta de asbesto cemento de 12 m de largo por metro de ancho, se  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
184  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
trasplantaron las vitro plantas micorrizadas de la variante (especie MVA), que mostró mejor  
capacidad fitorremediadora en los resultados de los bioensayos a las 14 semanas de adaptación.  
La siembra se realizó según las normas técnicas establecidas para vitro plantas de banano  
de 4000 vitro plantas/há a un marco de plantación de 1.2 m x 3.0 m. A los 7 días del trasplante,  
luego de superar el stress que sufrieron, se procedió a realizar el tratamiento del agrotóxico a la  
dosis máxima establecida con el empleo de un aspersor manual de 5 litros de capacidad y  
boquilla de abanico propia para herbicidas [27].  
Posterior a la aplicación del producto, se colectaron por separado a los (7,14, 21 y 30  
días) y profundidad de hasta 30 cm, muestras de suelo, donde fue aplicado el herbicida,  
procediéndose a realizar las evaluaciones a través de los bioensayos fitotoxicológicos descritos;  
lo que permitió la estimación de los residuos persistentes del agrotóxico en el suelo y de este  
modo evaluar la capacidad fitorremediadora del sistema suelo-vitro planta- simbionte  
micorizosférico MVA  
Para ello, a las magendas utilizadas en los bioensayos, se depositaron 250 g de suelo  
tomados de entre las vitro plantas de las canaletas, o del campo, y directamente se depositaron  
las 10 semillas de las plantas bioindicadoras de fitotoxicidad utilizadas (lechuga y maíz),  
procediéndose a su evaluación y estimación del efecto fitotóxico producido por los residuos del  
herbicida que aún persisten. Con el efecto eco tóxicos estimados y la ecuación de regresión  
(concentración-efecto), acorde con el procedimiento de cálculo según el método probit [28], con  
el auxilio de un sistema para microprocesador computarizado, fue posible establecer los niveles  
de residuos en la variante de ensayo y establecer de acuerdo a estos resultados el riesgo actual o  
potencial que representan.  
Resultados y Discusión  
Los endófitos aislados, fueron caracterizados tomando en cuenta criterios de expertos del  
Instituto de Ecología y Sistemática de la Academia de Ciencias de Cuba, para su clasificación  
sistemática, así como las características de las esporas de resistencia reaisladas y la anatomía de  
la infección interna MVA en el corte radicular, confirmándose de este modo que se tratan de  
especies acorde con las descripciones taxonómicas realizadas [22,29]; coincidiendo en muchos  
aspectos con gran aproximación con las especies Glomus fasciculatum, Fummeliformis mussae y  
Rhizophagus intrarradices por sus hifas no excesivamente gruesas, infección vesicular densa,  
ocupando prácticamente todo el córtex radicular y las vesículas intercelulares grandes, de forma  
ovalada, generalmente univacuoladas, de pared gruesa.  
Estas descripciones confirman su identidad según describe Khasa et al. (2014) [31], en el  
catálogo de las principales especies de MVA. Al cabo de las 14 semanas de inoculadas las vitro  
plantas, la evaluación de la capacidad infectiva y el porcentaje de micorrización tal como se  
muestra en la Tabla 2, se obtuvo que la micorrización osciló con una capacidad infectiva entre  
5
0 80 cuerpos fructíferos (cf)/cm2 de raíz y en grado de micorrización entre un 30-77 %,  
dependiendo de las especies de MVA.  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
185  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
En esta oportunidad R. intrarradices mostró los mejores resultados al lograr alta  
micorrización con menos capacidad infectiva, seguido por G. fasciculatum con ligeras  
diferencias respecto a la primera, y ambas con diferencias significativas respecto a F. mosseae  
que fue la menos infectiva.  
De la propia Tabla 2, se corrobora los resultados de quienes refieren un excelente  
comportamiento infestivo de las especies R. intrarradices y G. fasciculatum [22, 29,30]. Estos  
propios autores aducen cierta versatilidad de ambas, en particular en los cultivo de raíces y  
tubérculos; también hay reportes por otros autores [30,32], del amplio rango de hospedantes de  
ambas especies de MVA; sin embargo, el comportamiento de F. mosseae que resultó la menos  
infectiva en esta investigación, es tenida en cuenta como una de las mejores en todas las  
Musaseas. Hay que tener en cuenta que son muchos los factores edáficos que influyen en el  
comportamiento de las MVA, por lo que es muy conttrovertido tratar de generalizar su  
comportamiento.  
Se comprobó en esta investigación los beneficios del efecto de la micorrización sobre el  
crecimiento y desarrollo vegetativo de las vitro plantas de banano en fase de adaptación,  
resultando R. intrarradices y G. fasciculatum las que más estimularon el crecimiento y desarrollo  
vegetativo alcanzado por las plántulas, lo que demuestra categóricamente que las vitro plantas se  
beneficiaron con las micorrizas visto a través de los parámetros indicadores de crecimiento y  
desarrollo evaluados, cuyos resultados se muestra en la Tabla 3. Evidentemente, en todos los  
casos las vitro plantas micorrizadas en cualquiera de sus variantes, superaron al Testigo 2,  
correspondiente al sistema sustrato-vitro plantas sin micorrizar.  
Tabla 2.- Resultados obtenidos de la micorrización de vitro plantas de banano clon 0630 en  
fase de adaptación a las 14 semanas de inoculadas por separado con tres endófitos MVA  
seleccionados al 5% de significación.  
No.  
Variantes  
Potencial de  
Grado de micorrización Capacidad infectiva  
inoculo  
(gm %)  
(ci)=gm/pi  
2
(
pi: cf/cm de raíz)  
1
R.  
50 a  
77 a  
1.54 a  
intrarradices  
F. mosseae  
G.  
2
3
80 c  
70 b  
30 c  
70 ab  
0.38 c  
1.00 b  
fasciculatum  
Cf: cuerpos fructíferos Ci: Baja <1>Alta según Abbott y Robson (2002),  
Estos elementos, hasta el presente desconocidos, son de vital importancia productiva  
porque la micorrización logra acelerar el crecimiento y desarrollo de las vitro plantas lo que  
permite su alistamiento para su posterior trasplante al campo en menor tiempo, estimado en 21  
días respecto a las plantas que non micorrizadas, pero además hay una evidente mayor calidad  
visto a través de los parámetros mostrados en la Tabla 3 y en elementos culitativos como  
coloración, vigor, turgencia y resistencia al estrés hídrico, cosa esta muy importante al tratarse de  
medios de adaptación a los cambios climáticos.  
Tabla 3.- Resultados obtenidos de parámetros indicadores del crecimiento y desarrollo de  
vitro plantas de banano clon 0630 micorrizadas en fase de adaptación a las 14 semanas de  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
186  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
inoculadas por separado con tres endófitos MVA seleccionados del género Glomus al 5 %  
de significación.  
No.  
Variantes  
Porte  
cm)  
Diámetro  
(cm)  
Hojas  
(número)  
Raíces  
(
1
2
3
Rs intrarradices  
F mosseae  
G. fasciculatum  
31.1a  
23.6b  
27.3b  
1.9ª  
1.6b  
1.7b  
7ª  
6ª  
7ª  
9ª  
6b  
7b  
4
Testigo  
20.7d  
1.1c  
5ab  
5b  
Bioensayos de Ecofitotoxicidad con vitro plantas en adaptación y alistamiento.  
Como premisa para la realización de estos ensayos de ecofitotoxicidad, fue establecer las  
curvas de calibración para ambas especies botánicas escogidas como plantas bioindicadoras de  
ecotoxicidad [3,6]. De estos resultados registrados en la Tabla 4, se evidencia mayor tolerancia  
del maíz al herbicida ensayado, respecto a la lechuga, lo cual coincide con los reportes de los  
precursores de esta familia de herbicidas que son las Triazinas [27], las cuales permiten su  
aplicación en preemergencia en este cultivo. El comportamiento lineal en el rango de  
concentración ensayado, es una garantía de la validez del método con fines de evaluar la  
fitotoxicidad de la ametrina en suelos contaminados a través de bioensayos con estas especies  
como bioindicadores de ecofitotoxicidad.  
Tabla 4.- Resultados relacionados con la obtención de las curvas de calibración (C:  
concentración vs. Efp efecto probit), correspondiente a la Ametrina para ambas especies  
bioindicadoras.  
Concentración  
Ametrina (ia)  
mg/l (ppm)  
Efecto fitotóxico  
Probit (%)  
log C  
en plantas  
bioindicadoras  
Maíz  
Lechuga  
5
0
1.7  
2.0  
2.3  
2.5  
2.6  
2.7  
10  
15  
1
2
3
4
5
00  
00  
00  
00  
00  
20  
35  
45  
60  
70  
25  
40  
55  
75  
90  
Los resultados obtenidos de los bioensayos ecofitotoxicológicos con las vitro plantas de  
banano micorrizadas con cada uno de los endófitos MVA por separado en fase de alistamiento  
presentados en la Tabla 5, muestran al cabo de 7 días de realizada la aplicación de la ametrina  
por irrigación, demuestran, -aún con el poco desarrollo de estas plántulas que las hacen muy  
susceptibles-, la capacidad fitorremediaora de este sistema ante la acción fitotóxica de la  
ametrina, aplicada a una concentración de 6000 mg/l de i.a./há.  
Estos resultados paradójicamente muestran que no existe total correlación con la  
capacidad infectiva y el grado de micorrización en el córtex radicular respecto a la capacidad  
fitorremediadora del sistema, lo que es una evidencia del grado de especificidad que tiene lugar  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
187  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
micorrizas-plantas; sobre este particular no hay evidencias en la literatura científica consultada  
acerca de la explicación de este fenómeno salvo algunas explicaciones desde el punto de vista  
bioquímico de las interacciones plantas-simbiontes rizosféricos expuestos [3].  
Tal como muestra la Tabla 5, la especie R. intrarradices. de gran capacidad infectiva y  
alto grado de micorrización con un 77 % del cortex radicular (Tabla 2), las vitro plantas, que  
recibieron tratamiento con el agrotóxico, mostraron capacidad fitorremediadora inferior a G.  
fasciculatum; al sólo biodegradar el 14.2 % del producto, con valores de fitotoxicidad del 70 %  
en el maíz y 90 % en la lechuga, y observarse en las magendas correspondientes a esta variante  
del bioensayo, semillas no germinadas, que observadas bajo estereoscopio se encontraban  
necrosadas, lo que provocó al cabo de los 14 días del ensayo, clorosis y necrosis del 90 % de las  
vitro plantas que no se recuperaron y las condujo inevitablemente a la muerte.  
Tabla 5.- Resultados de bioensayos fitotoxicológicos en vitroplantas en fase de adaptación a  
los 7 días del tratamiento con Ametrina (6000 mg/L).  
Bioensayo ecotóxico en Maíz  
Bioensayo ecotóxico en Lechuga  
Eftox  
log C  
C (ppm)  
Probit  
600  
Eftox  
log C  
C (ppm)  
Probit  
600  
No.  
1
Variantes  
Testigo 1  
91  
2.78  
99  
2.78  
2
3
4
5
Testigo 2  
89  
70  
80  
65  
2.77  
2.71  
2.76  
2.67  
590  
515  
575  
470  
97  
90  
95  
80  
2.77  
2.71  
2.76  
2.67  
590  
515  
575  
470  
Tratamiento 1  
Tratamiento 2  
Tratamiento 3  
La variante correspondiente a la especie G. fasciculatum con sólo el 70 % de grado de  
micorrización, mostro una capacidad fitorremediadora del 21.7 %, que permitió no rebasar  
valores de fitotoxicidad del 65 % en maíz, y del 80 % en lechuga, con sólo el 30 % de semillas  
sin germinar e igual porcentaje de plántulas deformadas, achaparradas y cloróticas. En este caso,  
las vitro plantas lograron una recuperación del 71 % y sobrevivir ante el efecto fitotóxico del  
herbicida. La especie F. mosseae mostró los resultados más bajos, con sólo un 4.2 % de  
capacidad fitorremediadora y fitoxicidad del 80 % en maíz y 95 % en lechuga. En este caso, las  
vitro plantas afectadas no se logró sobre vivencia.  
De la Tabla 6, se demuestra para G. fasciculatum un menor impacto del agrotóxico sobre  
la capacidad infectiva y de micorrización respecto a las dos restantes MVA evaluadas, lo que es  
lógico, teniendo en cuenta su mayor capacidad fitorremediadora que le permite enfrentar la  
acción adversa que provoca el agrotóxico. Por ello, antes de micorrizar no deben realizarse  
tratamientos de fertilización química, ni la aplicación de herbicidas hasta tanto estas especies  
logren colonizar las raíces de las plantas cultivadas; criterios coincidentes con Ferrer et al. (2007)  
[
36], y con Howeler et al. (2014) [37].  
De los resultados de estos bioensayos recopilados en las Tablas 5 y 6, se determinó, que a  
pesar de la escasa diferencia entre las especies R. intrarradices y G. fasciculatum, a los efectos de  
los objetivos de la investigación, el mejor comportamiento integral lo mostró esta última especie,  
que además de una adecuada capacidad infectiva y grado de micorrización, fue la única especie  
de las tres ensayadas que mostró capacidad fitorremediadora de interés; razón suficiente para  
concebir la inclusión de esta especie en la extensión de esta investigación a la fase de campo.  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
188  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
Tabla 6.- Resultados obtenidos de la micorrización de vitroplantas de plátano clon 0630 en  
fase de adaptación a las 14 semanas de inoculadas por separado con tres endófitos MVA  
seleccionados del género Glomus comparadas con variantes tratadas con el agrotóxico  
ametrina al 5 % de significación.  
Potencial de  
inoculo  
Gi:cf/cm de raíz)  
Grado de  
Micorrización  
(GM %)  
Capacidad infectiva  
Ci = GM/Pi  
No.  
Variantes  
2
(
1
TT 1: rhizophagus  
intrarradices  
50ª  
77ª  
1.54ª  
2
3
4
5
6
TT 1 + Agrotóxico  
TT2:fummeliformis mosseae  
TT 2 + Agrotóxico  
TT3:G. fasciculatum  
TT 3 + Agrotóxico  
71b  
90e  
76bc  
51d  
30e  
23f  
70b  
63bc  
0.72c  
80d  
70b  
0.38d  
0.26de  
1.00b  
0.83bc  
Cf: cuerpos fructíferos Ci: Baja <1>Alta según Abbott y Robson (2002)  
Bioensayos con vitro plantas alistadas en campo.  
Los resultados de los bioensayos en esta fase, mostrados en la Tabla 7, corroboran los  
resultados previos de la fase de alistamiento, reproduciéndose una buena capacidad  
fitorremediadora, de G. fasciculatum en la fase de extensión en campo, lo que se evidenció por el  
desarrollo alcanzado por las vitro plantas y el grado de micorrización al cierre del experimento,  
que permitió la biodegradación del 38.4. % del agrotóxico residual en el suelo, con tan sólo un  
efecto ecotóxico de un 55 % en maíz y un 65 % en lechuga, al registrarse sólo el 30 % de  
semillas sin germinar e igual porcentaje de posturas cloróticas o necrosadas.  
En campo los resultados duplicaron el efecto fitoremediador del sistema logrando  
biodegradar el 90% del agrotóxico en un plazo de 60 días.  
Bioensayo en Maíz  
Bioensayo en Lechuga  
No.  
1
2
Variantes  
Eftox  
89  
80  
log C  
2.77  
2.76  
2.57  
C (ppm)  
590  
575  
Eftox  
97  
95  
log C  
2.77  
2.76  
2.57  
C (ppm)  
590  
575  
Suelo-humus 10 %  
Suelo-vitro planta  
Suelo-Vitro planta-  
MVA (G. fasciculatum)  
3
55  
370  
65  
370  
Cuadro 6.- Resultados de los bioensayos ecotoxicológicos en vitro plantas en fase de alistamiento a los 31 días  
del tratamiento con el agrotóxico Ametrina  
En esta oportunidad el 80 % de las vitro plantas lograron recuperarse totalmente de la  
fitotoxicidad provocada por el herbicida y alcanzaron un crecimiento y desarrollo normal.  
Estos resultados que por vez primera se reportan, tienen trascendental importancia, al  
demostrarse una vía agroecológica para la integración de la lucha química y el medio ambiente  
en el contexto del control de plagas, en el caso particular con el empleo de herbicidas residuales  
de amplio espectro. En principio, esta nueva tecnología permitirá aprovechar las bondades de los  
agrotóxicos, aún insustituibles, y una vez desplegada su acción, propiciar su biodegradación  
acelerada y lograr descontaminar el suelo y el medio ambiente en general.  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
189  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
Consideraciones  
Desde el punto de vista propio, coincidentes con otros autores [12-15], la elección de  
métodos de bioensayos como una alternativa viable, económicamente factible y científicamente  
probada, sin pretensión del remplazo de los métodos analíticos instrumentales, permitieron la  
conducción práctica de esta investigación, lográndose dos objetivos: disponer de bioindicadores  
de ecotoxicidad en suelos contaminados con agrotóxicos y demostrar la capacidad de un sistema  
fitoremediador de contaminación de los suelos con elementos presentes en el propio suelo.  
Es evidente, que esta tecnología, aunque su diseño no estuvo encausado como un aporte  
económico, indirectamente reporta beneficios económicos manifiestos no cuantificados, ya que  
el aporte probado de las micorrizas, en lo que representan a la nutrición, crecimiento y desarrollo  
vegetativo de las vitro plantas y su resistencia a la sequía o estrés hídrico; así como fitosanitario  
sobre determinadas plagas cuyo hábitat es el suelo, como hongos fitopatógenos y nemátodos  
tiene implicación económica de consideración; sin embargo, los beneficios sociales y  
ambientales corroborados en los sitios donde se llevó a cabo la extensión de esta innovación,  
corroboran la efectividad fitoremediadora del sistema "hongo endófito nativo MVA-seto-  
simbionte rizosférico.  
Conclusiones  
Las tres especies de micorrizas lograron infestar las vitro plantas con diferentes grados de  
micorrización, resultando Rhizophagus intrarradices con mayor capacidad infestiva (CI) de 1.54  
seguida por Glomus fasciculatum con 1.00 y Fummeliformis mosseae con 0,38. Estimulando el  
desarrollo y crecimiento vegetativo de las vitro plantas.  
La especie Glomus fasciculatum a pesar de tener menor capacidad infectiva que  
Rhizophagus intrarradices, mostró mayor capacidad fitorremediadora de 21.7 %, que permitió no  
rebasar valores de fitotoxicidad del 65 % seguido por Rhizophagus intrarradices con 14.2 % y  
Fummeliformis mosseae 4,2 %. La extensión en campo utilizando la especie Glomus  
fasciculatum como mejor variante integral, logró a los 30 días la biodegradación del 38,4 % del  
agrotóxico residual con tan solo un efecto ecotóxico de 55 % en maíz y un 65% en lechuga.  
Futuras líneas de investigación  
Se trabaja en las búsquedas de combinaciones de simbiontes rizosféricos más eficientes  
en cuanto a la capacidad fitoremediadora de suelos contaminados que permitan minimizar el  
impacto de agroquímicos y agrotóxicos después de que estos han sido aplicados y aprovechado  
las bondades manifiestas de la fertilización y protección de los cultivos de modo que se logre la  
sostenibilidad de los agroecosistemas agrícolas y el reciclaje de residuos contaminantes y su  
conversión en compuestos asimilables por las plantas y microorganismos.  
Basados en los principios de la Fitoremediación, se trabaja actualmente en un nuevo  
Proyecto relacionado con el uso Seguro y Eficaz de Agrotóxicos, en particular de Herbicidas,  
donde se aprovechan la capacidad de estos productos en el control de arvenses indeseables y a la  
vez las propias plantas beneficiarias se convierten en sistemas fitoremediadores de los suelos  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
190  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
ante la presencia residual de estos continentes; de este modo las plantas de cultivo se benefician  
del efecto controlador de malezas del herbicidas, pero a su vez liberan al suelo del contaminante.  
Estas experiencias se llevan a cabo con vitro platas obtenidas del cultivo in vitro de  
tejidos por biotecnología a las que desde un inicio durante las fase de adaptación y enraizamiento  
se inoculan con los simbiontes rizosféricos MVA y bacterias quimio surfactantes.  
Bibliografía  
Simón, F.A. 2010a. Agroecotoxicología. Métodos de Bioensayos ecotoxicológicos. Editorial  
Ciencia y Técnica ACC Cuba: 143p. ISBN: 978-959-207-389-0 Obra Protegida Registro  
Propiedad intelectual del Instituto cubano del Libro Cenda, Cuba 554-23022010  
Simón, F.A. 2010b. Agrobiotecnología y Fitosanidad. Editorial Ciencia y Técnica ACC Cuba:  
1
43p. ISBN: 978-959-207-389-0 Obra Protegida Registro Propiedad intelectual del  
Instituto cubano del Libro CENDA, Cuba 551-23022010  
Simón, F.A. 2010c. Filtros Ecológicos: Biotecnología de Fitoremediación. Editorial Ciencia y  
Técnica ACC Cuba: 143p. ISBN: 978-959-207-389-0 Obra Protegida Registro Propiedad  
intelectual del Instituto cubano del Libro CENDA, Cuba 553-23022010  
Simón, F.A. 2000. Contribución al estudio de Impacto de Plaguicidas y sus residuos en  
Agroecosistemas de montaña en Cuba. __ Cuba: Universidad Central de Las Villas,  
2
000.__ Tesis Doctoral en Ciencias Agrícolas.  
Simón, F.A. y Mayet, R. 2015. Cultivos “in vitro” bioindicador ecotoxicológico Tesis en opción  
al grado de Master en Biotecnología Mención Ambiental. Universidad de Oriente, Cuba  
Simón, F.A y Mayet, R. 2016. Cultivos in vitro de banano como bioindicador-fitoremediador de  
la  
contaminación  
de  
suelos  
con  
agrotóxicos  
Publicado  
en  
htpp://sites/fcv.espol.edu.ec/filesarchivos_frcv/Guia%30resumen%20bio202016pdf En  
Prensa Revista institucional de la Espol Focus Edición Especial No. 72 (2017)  
Dickinson, M. B.; J. C. Dickinson and F. E. Putz. Natural forest management as a conservation  
tool in the tropics: divergent views on possibilities and alternatives. Commonwealth  
Forestry Rev. 81(9): 109-115, 2002.  
Parren, M. P. and N. R. De Graaf. The quest for natural forest management in Ghana.__ the  
Netherlands: Tropenbos Foundation, 2005.__ 199 p.__ (Tropenbos Series; 13)  
Jabaji-Hare, S. H. and W. B. Kendrick. Effects of pesticide on root exudation and on  
composition of extracts of mycorrhizal and nonmicorrhizal leek roots. Can. J. Plant Pathol.  
2
7: 18-26, 2005.  
Laszlo, P. Las Arcillas en Química orgánica. Mundo Científico (España) 102: 552-561, 2010.  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
191  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
Salt D.E., Smith R.D., Raskin I., 1998. ‘Phytoremediation’. Annual Review of Plant Physiology  
4
9, 643-668.  
Becerril J.M., Barrutia O., García-Plazaola J.I., Hernández A., Olano J.M., Garbisu C., 2007.  
Especies nativas de suelos contaminados por metales: aspectos ecofisiológicos y su uso en  
fitorremediación’. Ecosistemas 2007/2, 51-56.  
Bernal, M.P., Clemente, R., Vazquez, S. y D.J. Walker. 2007. Aplicación de la fitorremediación  
a los suelos contaminados por metales pesados en Aznalcóllar. Ecosistemas 16 (2):  
http://www.revistaecosistemas.net/articulo.asp?Id=483  
Aronson, J., Ovalle, C., Avendaño, J., Longeri, L., y Del Pozo, A., 2002. Agroforestry tree  
selection in central Chile: biological nitrogen fixation and plant growth in six dryland  
species. Agrofor. Syst. 56: 155-166.  
Renison, D., Cingolani, A.M., Suarez, R., Menoyo, E., Coutsiers, C., Sobral, A., y Hensen, I.,  
2
005. The restoration of degraded mountain forests: effects of seed provenance and  
microsite characteristics on Polylepis australis seedling survival and growth in Central  
Argentina. Restor. Ecol. 13:129-135.  
Renison, D., Hensen, I., Suarez, R., y Cingolani, A.M., 2006. Cover and growth habit of Polylepis  
woodlands and shrublands in the mountains of central Argentina: human or environmental  
influence? J. Biogeogr. 33:876-887.  
Mentis, M.T., 2006. Restoring native grassland on land disturbed by coal mining on the Eastern  
Highveld of South Africa. South African J. Sci. 102:193-197.  
Milton, S.J., Aronson, J., y Blignaut, J.N., 2005. Restoring natural capital  shared visions for  
ecology and economy. Quest (South African Academy of Science) 2:39-41.  
Dierksmeier, G. Plaguicidas, residuos y presencia en el Medio.__ Cuba: Universidad Central de  
Las Villas, 1996.__ Tesis Doctoral en Ciencias Agrícolas.  
Camprubi A., Calvet C., Esta un V. y J. Pera. 1987. Aislamiento de un hongo formador de  
micorrizas vesiculo-arbusculares y ensayo de su efectividad en Crisantemo y Fresa. Invest.  
Agr.: Prod. & Prot. Veg. 2(3): 281-294.  
Furlan, V. and J. A. Fortin. 1975. A flotation-bubbling system for collecting Endogonaceae spores  
from sieved soil. Naturaliste Can. 102: 663-667  
Abbott, L. K. and A. D. Robson. 1979. A quantitative study of the spores and anatomy of  
mycorrhizas formed by a species of Glomus, with reference to its taxonomy. Aust. J. Bot.,  
2
7: 363-375, 1979  
Mercadé, M. E. 1996. Screening and selection of surfactant-producing bacteria from waste  
lubricating oil. Joun. Appl. Bacteriolog. 81: 161-166.  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
192  
INNOVA Research Journal 2017. Vol. 2, No.8.1 pp. 174-193  
Matsuyama, T.; M. Sugawa e I. Yano. 1997. Direct colony thin-layer chromatography and rapid  
characterization of Pseudomonas aeruginosa mutant defective in production of wetting  
agents. Appli. Environmental Microbial. 63: 1286-1297.  
Mulligan, C. N.; D. Cooper and R. J. Newfild. Selection of microbes producing biosurfactant in  
medio without hidrocarbons. Joun. Fermen. Technol. 75: 311-317, 1997.  
Pérez, J. C. y C. Leguizamón. 1998. Interacciones entre micorrizas nativas, Pseudomonas spp.  
Fluorescentes y calcio, en el manejo de Fusarium spp. En espárragos. Cenicafé 49(3): 211-  
2
33.  
Gesapax PH 80 (amaetrina) 2010. Syngenta Crop Protection AG, Suiza  
Samuels, M. L. and Freese, F. 2008. Statistics for the life sciences.__ San Francisco: Dellen  
Publishing Company, 3er ed. 597p.  
Collins, Nancy; and F. L. Pfleger. Vesicular-Arbuscular Mycorrhizae and Cultural Stresses.__  
Minn: Am. Soc. Agr. Univ. Minnesota, 2012.__ p. 71-99.__ (Special Publication; 64)  
Bernal, M.P., Clemente, R., Vazquez, S. y D.J. Walker. 2007. Aplicación de la fitorremediación  
a los suelos contaminados por metales pesados en Aznalcóllar. Ecosistemas 16 (2):  
http://www.revistaecosistemas.net/articulo.asp?Id=483  
Aronson, J., Ovalle, C., Avendaño, J., Longeri, L., y Del Pozo, A., 2002. Agroforestry tree  
selection in central Chile: biological nitrogen fixation and plant growth in six dryland  
species. Agrofor. Syst. 56: 155-166.  
Renison, D., Cingolani, A.M., Suarez, R., Menoyo, E., Coutsiers, C., Sobral, A., y Hensen, I.,  
2
005. The restoration of degraded mountain forests: effects of seed provenance and  
microsite characteristics on Polylepis australis seedling survival and growth in Central  
Argentina. Restor. Ecol. 13:129-135.  
Mentis, M.T., 2006. Restoring native grassland on land disturbed by coal mining on the Eastern  
Highveld of South Africa. South African J. Sci. 102:193-197.  
Milton, S.J., Aronson, J., y Blignaut, J.N., 2005. Restoring natural capital  shared visions for  
ecology and economy. Quest (South African Academy of Science) 2:39-41.  
Revista de la Universidad Internacional del Ecuador. URL: https://www.uide.edu.ec/  
193